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Mostrando entradas con la etiqueta #CarnavalSalud. Mostrar todas las entradas
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16 de septiembre de 2013

Marca personal, marca profesional. Mezcladas, no agitadas #CarnavalSalud



Partiendo de la base de que soy poco de fijarme en estos temas (mal hecho por mi parte, pero así están las cosas), pocas vueltas le doy a temas como marca personal, marca profesional, identidad digital, etc. Pero aún así me gustaría aportar mi visión al tema de septiembre del Carnaval de la salud en Wikisanidad.

Con el título elegido para el post y si me ciño a las definiciones de la RAE, creo que queda muy clara mi postura dentro de las redes sociales.
Mezclar: 1. tr. Juntar, unir, incorporar algo con otra cosa, confundiéndolos.
Agitar: 1. tr. Mover con frecuencia y violentamente de un lado a otro.

Como los famosos Martinis de James Bond, mi marca personal y mi marca profesional (si las tengo) van juntas y de la mano confundiéndose la una con la otra. Si fuera de las redes sociales no separo mi lado personal de mi lado profesional, tampoco lo haré en facebook, twitter ni mucho menos en el blog.

Muchos de mis amigos en facebook también lo son fuera de él, y lo mismo ocurre con los seguidores de twitter, así que aprovecho la gran viralidad que ofrecen para alternar publicaciones de temas sanitarios o de enfermería con otras más personales. Y con respecto al blog, ya en su descripción queda muy claro lo que soy y lo que es, un "cajón desastre" (aunque sólo es una forma de hablar, intento tenerlo muy ordenadito) donde se mezclan temas de enfermería, salud, música, cine... En resumen, de lo que somos yo y mis circunstancias.

Ahora bien, todo depende del perfil personal o profesional del que se trate. Si, por ejemplo, tu cuenta de twitter representa a una institución sanitaria y publicas consejos de promoción de la salud, no se te ocurra publicar lo que te gustó la última película de Leonardo di Caprio ni qué tal le irá el mes de septiembre a los Sagitario. No quedará muy bien y seguramente tu marca profesional quede algo perjudicada (aunque las seguidoras de Leo di Caprio empezarán a adorarte). 

Pero como también digo siempre, para gustos, los colores. Cada uno es cada uno y publica lo que le parece. Si por algo me gustan las redes sociales es precisamente por esa libertad, la misma que tendré yo a la hora de seguirte o dejar de hacerlo.




18 de marzo de 2013

Los seres únicos #CarnavalSalud

La segunda acepción de la RAE define algo único como algo singular, extraordinario, excelente. Y eso son los pacientes empoderados, seres únicos (como la canción de Love of Lesbian que da título al post). Pero es más, también son seres únicos (porque no son muchos) los profesionales que quieren empoderar encontrarse con pacientes informados. 

Imagen de Zamzara en Flickr

Para empezar por el nombre, el termino empoderar a mí tampoco me gusta. Me parece una traducción forzada cuyo significado no todos conocen. Empoderar es apoderar, dar poder, por tanto un paciente empoderado será un paciente con poder sobre su salud. Sí, pero no, a mí me suena raro. Por eso en lugar de paciente empoderado prefiero hablar de paciente informado y activo con la actitud necesaria para participar y hacerse responsable de su salud.

En teoría, el modelo paternalista en la relación profesional sanitario-paciente está dejando paso a  otro abierto y participativo donde el paciente se implica y forma parte activa en la toma de decisiones sobre su salud. Pero sólo en teoría. Haberlos haylos pero en la práctica diaria pocos pacientes empoderados me he encontrado hasta ahora. 

¿Por qué existen tan pocos pacientes empoderados o informados, implicados y activos? Porque este "traspaso de poder" es cosa de dos, del paciente y del profesional con el que se encuentra. Si alguno de los dos no toma parte, de empoderamiento, paciente activo, o como lo queramos llamar, nada de nada.
  • El paciente: no todos saben, no todos quieren y no todos pueden. No todos los pacientes disponen de los medios, conocimientos y actitud necesarios para participar en la toma de decisiones sobre su salud, por eso debemos personalizar la atención y asesorar intentando empatizar e independizar al paciente según el conocimiento y la situación del mismo y teniendo en cuenta sus prioridades. De hecho si preguntamos a los pacientes por las cualidades más valoradas en su médico de familia, la oportunidad de participar en la toma de decisiones es una de las menos valoradas o de menor prioridad. 
  • El profesional: no todos los profesionales saben manejarse con pacientes que ya han buscado información sobre su enfermedad, bien por temor a "perder poder", por no manejar las nuevas fuentes de información y no saber responder, o porque no conocen o no se fían de algo que el paciente "ha leído en internet." Por eso hay que adaptarse. Hoy muchos pacientes hablan de su enfermedad con otros pacientes a través de foros y redes de pacientes, o buscan información sobre su enfermedad en internet. El paciente ya está en la red y esto facilita su acceso a la información. Y el profesional tiene que estar donde esté el paciente. Yo no sé si para empoderar, pero para asesorar y educar a aquellos con actitud de empoderamiento, nosotros también debemos estar sirviéndoles como guía y apoyo en esa búsqueda de información fiable y de calidad.
El momento tecnológico actual facilita el acceso a la información y con el tiempo, la relación paciente-profesional sanitario dará un giro de 180º (y no sólo en la teoría). Aunque parece evidente que un paciente activo e implicado consigue mejores resultados en su salud, seguirán existiendo los fieles al modelo clásico de atención. Pero hay otros que ya han dado el paso y quieren ser parte activa en su salud. ¿Vamos a dejar que sean los únicos? 



Esta entrada participa en el Carnaval de la Salud de Wikisanidad, cuyo tema de marzo es Paciente empoderado ¿realidad o ficción?



12 de diciembre de 2012

#Diferencia_T: Doce meses que me hicieron diferente #CarnavalSalud

Ya hace un año que arrancó Mírame, diferénciate (oficialmente, porque realmente todo empezó mucho antes) y aunque terminan doce meses intensos estoy convencida de que la esencia de la iniciativa perdurará en nosotros mucho tiempo. 


Ahora toca hacer un alto en el camino y reflexionar sobre su impacto. Para ello se nos propone participar en un Carnaval de la salud intentando dar respuesta a las siguientes cuestiones: ¿Qué ha significado para ti esta iniciativa? ¿Crees que ha promovido cambios? ¿Consideras que proyectos de este tipo, nacidos en la redes, pueden incidir en el mundo analógico?

Para mí Mírame, diferénciate ha significado varias cosas, la primera y principal ha sido su repercusión en mi trabajo. Realmente los pequeños gestos marcan la diferencia, también en la atención sanitaria. No debemos olvidar que estamos trabajando con personas, por muy bien que realicemos nuestras técnicas e intervenciones nunca seremos profesionales completos si dejamos de lado la parte humana. Por eso quiero resaltar que la idea de humanizar la atención sanitaria debe permanecer en el tiempo.

He tenido la oportunidad de vivir esta iniciativa desde dentro, al menos un poquito y sin hacer mucho ruido. Vi sus inicios, intenté estar durante su desarrollo y ahora, cómo no, también quiero estar. Mi participación en iniciativas colaborativas empezó no hace mucho tiempo, por eso y por su objetivo Mírame, diferénciate siempre será especial. 

Aunque he intentado colaborar desde el principio he de asumir que me he ido desinflando con el paso del tiempo. Al empezar todo eran ilusión, ideas y ganas de hacer cosas, pero poco a poco y por diferentes motivos la cosa fue decayendo. Por ello no quiero olvidarme en esta entrada especial del alma de Mírame, diferénciate, de una persona que ha creído y trabajado muchísimo desde el primer día hasta hoy para conseguir que la cosa fuera "pá'lante". Gracias por tu trabajo, Serafín.

Y por supuesto, estoy convencida de que Mírame, diferénciate ha cambiado el modo real de actuar de  algunos profesionales, tanto a través del mundo analógico como del mundo digital. No hay más que ver la cantidad de centros que se han sumado a la iniciativa (alguien quedará que siga teniendo presente esos pequeños gestos en el trabajo) y la gran acogida que ha tenido y tiene en las redes sociales. 

En resumen y para terminar, a mí me ha servido para mejorar como profesional con mis pacientes y para aprender con el trabajo de algunos compañeros. Por todo ello sólo puedo dar las gracias y decir:

Señores, ha sido un placer. Aunque pase el tiempo, por favor, no dejen de diferenciarse nunca.







22 de noviembre de 2012

Informes de continuidad de cuidados ¿para el paciente o para el profesional? #ICCuidados

Tras la publicación de esta entrada sobre la calidad de la información proporcionada a los pacientes al recibir el alta hospitalaria, surgió un interesante debate en Twitter sobre la claridad y utilidad de la misma para los receptores principales de dicha información, los pacientes. Pero Twitter se quedaba corto para hablar del tema, por ello y para solventar las limitaciones de los 140 caracteres se decidió trasladar el debate a Wikisanidad lanzando un Carnaval de Cuidados.

Una vez recibida el alta tras un ingreso hospitalario a los pacientes se les entregan varios informes pero, ¿entienden todos los documentos que reciben? La mayor parte de las veces no, ni ellos ni sus cuidadores.


Según el Real Decreto "de los documentos clínicos y los anexos" un paciente se puede encontrar con gran cantidad de información sobre su estado de salud sin entender casi nada. Es de lectura imprescindible esta entrada de Cuidando.es donde los turroneros nos daban una idea de cómo pueden interpretar estos documentos nuestros pacientes. ¿Por qué? Porque la mayoría de estos informes no van dirigidos al paciente:

- El Informe de alta, los resultados de analíticas, las pruebas radiológicas, etc., aunque se entreguen al paciente pocas dudas le van a aclarar. Su información va más bien orientada al médico de familia u otros especialistas.

- Y con el Informe de continuidad de cuidados de enfermería ocurre más o menos lo mismo. Entre diagnósticos Nanda, NIC y NOC nuestro paciente no encontrará información sobre lo que realmente le importa (el cuidado de su reciente colostomía, por ejemplo).

En resumen, ¿qué información le sirve al paciente para sus cuidados? Poca o ninguna. Además, ¿no hay otra forma de trasmitir toda esa información del profesional del hospital al profesional del centro de salud? 

La primera cuestión se resuelve si al paciente (además de todos los informes anteriores o incluido en el Informe de Continuidad de Cuidados de Enfermería) se le entrega una hoja de recomendaciones al alta con instrucciones claras y sencillas que pueda entender. No debería estar basada únicamente en cuidados derivados de su hospitalización sino que también debería incluir educación sanitaria para mejorar hábitos alimenticios, ejercicios indicados según la patología,  recomendaciones sobre higiene personal, etc, además de información sobre próximas citas para  pruebas y revisiones. Insisto, sin tecnicismos para lograr que nos entienda, fomentando el autocuidado, disminuyendo la ansiedad en pacientes y familiares y mejorando la percepción de la asistencia recibida.

Un ejemplo de Informe de Continuidad de Cuidados (ICC) de Enfermería con recomendaciones reales a pacientes incluidas podría ser este.


Por lo que vemos en el ejemplo este paciente tiene una colostomía y en el  ICC se incluyen cuidados de la misma y recomendaciones para mejorar su estilo de vida. Aunque desconozco si este modelo (u otro similar) se está utilizando en algún sitio (desde luego en mi zona no), me gusta.

Pero si de mí dependiera, para optimizarlo aún más y hacerlo más completo añadiría a lo anterior algún enlace a webs fiables. Son los propios pacientes los que determinarán la forma de enseñarles, por eso si poseen las habilidades y conocimientos suficientes para navegar por internet, querrán ampliar conocimientos y buscarán en la red información sobre su enfermedad. Y quién mejor que nosotros para encauzarles en su búsqueda añadiendo esa información en la hoja de recomendaciones, evitando así que se pierdan entre un gran número de enlaces no todos fiables. Para seguir con el ICC del paciente del ejemplo, en la hoja de recomendaciones podríamos añadir algo así "En esta página web puede encontrar información fiable relacionada con su enfermedad".

El otro gran caballo de batalla al que hacía referencia anteriormente es el canal de trasmisión de la información tras la hospitalización. Una única historia clínica común y compartida resolvería de golpe todos los problemas de comunicación entre el hospital y el centro de salud, pero en ciertos sitios a día de hoy sigue pareciendo una utopía. Mientras tanto, el uso de las nuevas tecnologías podrían mejorar ostensiblemente dicha comunicación (intranet, correo eléctronico, etc.) siempre que estuvieran perfectamente reguladas en materia de seguridad. Al ser transmitida de profesional a profesional la información sería más precisa y directa, mejorándose así tiempos de atención, no se perdería nada por el camino y no confundiría al paciente con términos específícos que poco pueden aportarle.

Hasta ahora en mi zona de salud la comunicación entre el hospital y el centro de atención primaria era muy mejorable, quizás la reciente fusión de ambas gerencias en una única Gerencia de Atención Integrada pueda resolver eso.

Espero el resto de entradas que se vayan publicando en este Carnaval de cuidados para conocer cómo se lleva a cabo en otros lugares y cómo creemos los profesionales que se debería realizar.

Y antes de terminar esta entrada me gustaría agradecer a mi amiga y compañera Sonia su ayuda al contarme cómo realizan los Informes de Continuidad de Cuidados en su hospital. Un claro ejemplo de que la comunicación entre una enfermera de hospitalización y una de primaria no puede ser tan difícil. Gracias.



2 de octubre de 2012

De todo un poco, pero...

Este mes el tema elegido para reflexionar desde el  Carnaval de la Salud es el uso de las redes sociales por parte de los profesionales de la salud: "Profesionales de la salud: ¿redes exclusivas, generalistas o improvisadas?" y desde este blog me gustaría dar mi opinión.

Rainbow web

Mi respuesta a la pregunta planteada es el estribillo de una canción: de todo un poco, pero... (siempre hay un pero). Todo no significa todas. No me voy a abrir cuenta en cada red online de moda en el momento en que aparezca. No hay tiempo, ni necesidad, ni ganas. A veces nos empeñamos y desperdiciamos tiempo, pensamientos y recursos en inventar cosas que ya están inventadas, pero... Ya existen buenas redes para aprender y compartir conocimiento, muchas veces aparecen donde menos se las espera.

Las redes exclusivas podrían tener mucho potencial. ¿Por qué? Precisamente por eso, por ser exclusivas pero... No son mis favoritas por el mismo motivo. Esa exclusividad cierra puertas a otras aportaciones que nos pueden enriquecer como profesionales. Seguramente, la mayor cantidad de conocimiento sobre un tema específico la podamos encontrar en este tipo de redes, pero creo que en salud dos y dos no siempre son cuatro. Tenemos que estar abiertos a los imprevistos, a los factores externos y a muchas más cosas que no nos puede dar un sitio "exclusivo".

En las redes generalistas hay de todo para todos, y el pero que se nos planteaba con las redes exclusivas se soluciona. Entre ese todo elijo aquello que me interesa y que me puede aportar algo. Además, al ser redes más abiertas todo es más fácil. Creo que hay más comunicación, fluidez, más diversidad pero... Mucha información de todo es demasiada información y ahí tiene que entrar en juego la capacidad de filtrar de cada uno para separar "el grano de la paja".

Las redes improvisadas me gustan porque la salud y los problemas de salud (y la vida en general, pero eso es ponerme demasiado filosófica y no es plan) están llenos de imprevistos. En nuestro trabajo y en nuestro día a día surgen redes improvisadas constantemente. En el campo de la salud no podía ser diferente. Como decía más arriba no siempre dos y dos son cuatro y cuando surge una duda, un problema o un imprevisto hay que buscar una solución. En el hospital echas mano de un compañero, en casa de algún familiar, en la calle de alguien que pase por ahí y en la red, como no puede ser de otra manera, puedes encontrar ayuda a un tuit de distancia.

Incluso de vez en cuando me gusta pasar sin hacer ruido por las redes de pacientes, formales o informales,  sólo para aprender. Es alucinante ver cómo solucionan dudas unos a otros a la velocidad de un clic, cómo aconsejan, informan, tranquilizan... Hace poco descubrí lo que se puede considerar una de estas redes gracias a El marsupio. Y me maravilló. Esta forma de compartir información y resolver dudas entre pacientes resulta de gran valor en la consulta. Tenemos mucho que aprender de ellos.

Cualquier persona en el momento más inesperado puede aportarnos algo y todos podemos aprender de todos. Y por supuesto, no podemos estar en todas las redes que vayan apareciendo, tenemos que aprender a seleccionar las que nos pueden servir de ayuda. A mí no me vale estar por estar así que me quedo con un poquito de todas porque, terminando con otra canción, nadie lo tiene todo.






27 de julio de 2012

Algo personal (sobre eventos de salud 2.0)

Desde Wikisanidad se nos propone reflexionar una vez al mes sobre temas relacionados con la salud en el denominado Carnaval de la Salud. La cuestión elegida para estrenar este carnaval sanitario particular es la siguiente "¿Son útiles los eventos y jornadas sobre salud 2.0?" Desde el lunes y hasta hoy se están publicando entradas sobre el tema donde cada uno aporta su opinión. Podéis encontrar la información sobre este carnaval y todos las entradas publicadas aquí.

                                                      Diferentes formas de ver las cosas vía Pinterest


Y ahora mi opinión personal. Lo primero es responder a la pregunta del mes. ¿Son útiles los eventos y jornadas sobre salud 2.0? Rotundamente sí, creo que son útiles. Muchas cuestiones ya se han planteado el resto de participantes en sus entradas (no os las perdáis), por eso sólo voy a contar para qué me han servido a mí:

- Lo primero de todo, para aprender. Salvo en algunas ocasiones, siempre que vamos a algún congreso "tradicional" vamos a eso, a aprender. Pues aquí también. Puede que la organización y el desarrollo de estas jornadas sea diferente a lo que estamos acostumbrados (gracias a Dios) pero su finalidad principal es la misma, aprender de otros con más conocimientos. Y lo mejor de todo es que la mayoría de estos eventos pueden seguirse desde la distancia y sin horarios gracias al streaming. 

- Para compartir ideas y mejorar. Uno puede ser muy experto en hacer una tortilla de patata, pero si se junta con más expertos y cada uno aporta su truco personal puede que acabemos llamando a algún pizzero para comer algo, pero también puede quedar una tortilla increíble que mejore todas las anteriores. Evidentemente, a lo que quiero llegar con este símil culinario es que estas jornadas son un caldo cultivo perfecto para la creación y desarrollo de proyectos, ideas, etc.

- Para no sentirte solo/a en el mundo 2.0. No nos engañemos, aunque el uso de herramientas 2.0 en el campo de la salud se va extendiendo cada vez más, aún somos pocos, muy pocos, los "creyentes" en esto del 2.0. Encontrar a gente (primero un usuario de twitter detrás de una pantalla y luego alguien con nombre y apellidos) con ideas, inquietudes e ilusiones similares hace que no te sientas tan sola.

- Y por último pero no menos importante, para ver a los amigos, conocer gente y pasarlo bien. ¿Por qué no? Si estamos cansados de decir que el 2.0 son las personas y no sólo las herramientas, el factor social de las jornadas 2.0 también es fundamental. Porque te reencuentras con gente a la que quieres, con quien hablas (casi) todos los días pero con quien puedes coincidir poco. Porque gracias al 2.0 he tenido la gran suerte de hacer algunos amigos nuevos (amigos, no sólo conocidos) con quienes la relación va más allá de la pantalla, y para mí, eso también es importante.

Y por si alguien se lo pregunta (que se lo preguntan)... No, ni nos pagan por asistir a estas jornadas, ni por escribir en blogs, ni nos creemos más modernos ni mejores que nadie. Sólo ponemos pasión en algo que nos gusta y en lo que creemos, e intentamos hacer las cosas de otra forma. Sin más.





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