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2 de agosto de 2011

¿Qué hacemos con las flictenas?

                                                                        Guía de actuación ante el paciente quemado. HRU Carlos Haya

Antes de empezar con la entrada tengo que darle las gracias a mi compañero Antonio. La idea de escribir sobre este tema fue suya, y además, muchos de los enlaces que me han servido para escribirla me los ha pasado él.

Y el tema es que tenemos una duda. Casi todos los que lo hemos hablado no nos ponemos de acuerdo. Cada uno tiene su teoría y unos argumentos válidos para defenderla. Pero es más, buscando bibliografía sobre el tema, parece que la duda es general.

Y esa cuestión es la siguiente: ¿Qué hacemos con las flictenas? Las puncionamos extrayendo el líquido y dejamos la piel como protección, o por el contrario, las desbridamos. Incluso en algunos sitios se habla de una tercera opción, dejarlas intactas hasta que pasen 48 horas (la colonización hace su aparición a partir de las 24-48 horas de haberse producido la quemadura) y una vez pasado ese tiempo valorar la necesidad o no de desbridar.

Lo primero, por si hay algún no sanitario que no conozca el término, una flictena es una vejiga pequeña o ampolla cutánea que contiene sustancias acuosas y no pus.

Y una vez aclarado el término, la respuesta a la pregunta que hoy nos ocupa. Cómo actuar ante una flictena. Lo cierto es que no hay evidencias científicas respecto a si se ha de desbridar o puncionar. Depende de a quién leas o dónde lo leas, se recomienda una cosa u otra.

Hay tres referencias bibligráficas básicas a tener en cuenta, y en base a éstas, muchas más:

- Swain AH, Azadian BS, Wakeley CJ, et al. Management of blisters in minor burns. Br Med J. 1987; 295: 181. Ensayo clínico con calidad de evidencia A y un nivel III. Conclusión: no se puede concluir categóricamente que el tratamiento adecuado es el conservador, es decir, dejar la flictena que evolucione sin drenarla y sin decapsularla, pero parece razonable decir que es el más recomendado.

- Shaw J. Management of burns blisters. Emergency Medicine Journal. 2006; 23(8): 648-9. Revisión bibliográfica sobre el manejo de las flictenas, desde 1996 hasta mayo de 2006, analizando mediante lectura crítica el único ensayo clínico existente (el de Swain). Conclusión: las flictenas, siempre que sea posible, se deben dejar intactas para reducir el riesgo de infección, pero si la posición anatómica precisa intervenir sobre la flictena, la aspiración del líquido contenido parece ser mejor que el desbridaje, con respecto al dolor y la contaminación.

- Sargent RL. Management of blisters in the partial-thickness burn: an integrative research review. Journal of Burn Care & Research. 2006; 27(1): 66-81. Revisión bibliográfica sobre quemaduras y factores a tener en cuenta a la hora de su cuidado (infección, acción curativa, resultado funcional y estético, comodidad del paciente, facilidad para vestir y eficacia económica). Conclusión: propone una Guía de Práctica Clínica para la atención de las ampollas de pequeñas y medianas quemaduras aconsejando mantener el lecho de la quemadura húmedo (nivel de evidencia I) y desbridar las ampollas mayores de 6 mm (nivel de evidencia III) para aplicar apósitos que mantengan húmedo el lecho de la herida.

Y a partir de aquí, podemos encontrar diversas opiniones: 

- Autores que sacan conclusiones analizando los datos anteriores, como lo publicado en la revista Evidentia o en la revista Enfermería Clínica.

- Revista de Enfermería Dermatológica de ANENIDIC, en concreto en su número 09 de enero-abril 2009, nos muestra un interesante trabajo de investigación sobre el Tratamiento ambulatorio de las quemaduras, dedicando un apartado especial a la pregunta que hoy nos ocupa, ¿qué hacer con las flictenas? (páginas 48 y 49).

- Guías de actuación ante el paciente quemado como la del Hospital Carlos Haya o Guías para el cuidado de las úlceras como la del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.

- Banco de preguntas en portales sanitarios, basados también en las referencias anteriores como éste o esta actualización posterior en Murcia Salud, o éste otro en CedimCat.

- Incluso este artículo escrito por un enfermero docente de la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Vall D'hebron de Barcelona.

Para terminar, resumiría a modo de conclusión este post con tres puntos:
- No existe acuerdo con base científica sobre el tema.
- Sólo existe un ensayo clínico sobre este tema (que yo sepa), y es de 1987.
- Y por último, y más importante. Casi todas las unidades de quemados aconsejan desbridar las flictenas en condiciones de asepsia y seguir con las curas necesarias según las características de la lesión. La epidermis muerta de las flictenas no deja de ser una escara que hay que desbridar para que se inicie la cicatrización.

Si alguien tiene alguna información más, que no dude en compartirla.


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